ORACIONES PIDIENDO SER MEJORES

   


            ORACION DE

 SAN FRANCISCO DE ASIS


Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. 

Que donde hay odio, yo ponga el amor. 
Que donde hay ofensa, yo ponga el perdón. 
Que donde hay discordia, yo ponga la unión. 
Que donde hay error, yo ponga la verdad. 
Que donde hay duda, yo ponga la Fe. 
Que donde hay desesperación, yo ponga la esperanza. 
Que donde hay tinieblas, yo ponga la luz. 
Que donde hay tristeza, yo ponga la alegría. 
Oh Señor, que yo no busque tanto 
ser consolado, cuanto consolar, 
ser comprendido, cuanto comprender, 
ser amado, cuanto amar. 
Porque es dándose como se recibe, 
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, 
es perdonando, como se es perdonado, 
es muriendo como se resucita a la vida eterna.






     LETANIAS DE LA HUMILDAD     

Jesús manso y humilde de Corazón, -Óyeme.

(Después de cada frase decir: Líbrame Jesús)

Del deseo de ser lisonjeado, Líbrame Jesús  

 Del deseo de ser alabado, Líbrame Jesús       

Del deseo de ser honrado, Líbrame Jesús       

Del deseo de ser aplaudido, Líbrame Jesús   

 Del deseo de ser preferido a otros, Líbrame Jesús                                                                

Del deseo de ser consultado, Líbrame Jesús   

Del deseo de ser aceptado, Líbrame Jesús     

Del temor de ser humillado, Líbrame Jesús   

Del temor de ser despreciado, Líbrame Jesús    

 Del temor de ser reprendido, Líbrame Jesús 

 Del temor de ser calumniado, Líbrame Jesús 

Del temor de ser olvidado, Líbrame Jesús     

Del temor de ser puesto en ridículo, Líbrame Jesús                                                                

Del temor de ser injuriado,Líbrame Jesús            

Del temor de ser juzgado con malicia, Líbrame Jesús                                                                 

(Después de cada frase decir: Jesús dame la gracia de desearlo)

Que otros sean más estimados que yo,

Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,

Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,

Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,

Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros sean preferidos a mí en todo,

Jesús dame la gracia de desearlo

Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,

Jesús dame la gracia de desearlo         


Oración:

Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo.

Amén.



ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN

Señor Jesús, que me conozca a mi 
y que te conozca a Ti,
Que no desee otra cosa sino a Ti.
Que me odie a mí y te ame a Ti.
Y que todo lo haga siempre por Ti.
Que me humille y que te exalte a Ti.
Que no piense nada más que en Ti.
Que me mortifique, para vivir en Ti.
Y que acepte todo como venido de Ti.
Que renuncie a lo mío y te siga sólo a Ti.
Que siempre escoja seguirte a Ti.
Que huya de mí y me refugie en Ti.
Y que merezca ser protegido por Ti.
Que me tema a mí y tema ofenderte a Ti.
Que sea contado entre los elegidos por Ti.
Que desconfíe de mí
y ponga toda mi confianza en Ti.
Y que obedezca a otros por amor a Ti.
Que a nada dé importancia sino tan sólo a Ti.
Que quiera ser pobre por amor a Ti.
Mírame, para que sólo te ame a Ti.
Llámame, para que sólo te busque a Ti.
Y concédeme la gracia
de gozar para siempre de Ti. Amén.



Oración de la Madre Teresa de Calcuta



Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida.

Cuando tenga sed, mándame alguien que necesite bebida.

Cuando tenga frío, mándame alguien que necesite calor.

Cuando tenga un disgusto, preséntame alguien que necesite consuelo.

Cuando mi cruz se haga pesada, haz que comparta la cruz de otro.

Cuando esté pobre, ponme cerca de alguien necesitado.

Cuando me falte tiempo, dame alguien que necesite unos minutos míos.

Cuando sufra una humillación, dame la ocasión de alabar a alguien.

Cuando esté desanimado, mándame alguien a quien tenga que dar ánimo.

Cuando sienta la necesidad de la comprensión de los demás, mándame alguien que necesite la mía.

Cuando sienta necesidad de que me cuiden, mándame alguien a quien tenga que cuidar.

Cuando piense en mi mismo, atrae mi atención hacia otra persona.

Hazme digno, Señor, de servir a mis hermanos, que viven y mueren pobres y hambrientos en este mundo de hoy.

Dales, a través de mis manos, el pan de cada día; y dales paz y alegría, gracias a mi amor comprensivo.

Señor Crucificado y resucitado, enséñanos a afrontar los hechos de la vida cotidiana, a fin  de que podamos vivir, dentro de una más grande plenitud.

Tú acogiste humildemente y pacientemente los fracasos de tu vida que te llevaron hasta los sufrimientos de tu crucifixión; ayúdanos a vivir las penas y las luchas que nos trae cada día como ocasión para crecer y para asemejarnos más a ti.

Haznos capaces de mirar esas pruebas con valentía y mansedumbre,  llenos de confianza, porque tú nos  sostienes; permítenos comprender que no llegaremos a la plenitud de la vida, si no morimos sin cesar a nosotros mismos, a nuestros deseos egoístas; porque solamente si morirnos contigo podremos resucitar contigo.

¡Qué nada, de ahora en adelante, nos haga sufrir o llorar hasta el punto de olvidar la alegría de tu resurrección!

Tú eres el sol que resplandece del Padre; tú eres la esperanza de la eterna felicidad; tú eres el fuego del amor que incendia nuestros corazones...

Que la alegría de Jesús sea nuestra fuerza, que sea entre nosotros lazo de paz, de unidad y de amor. Amén.

Santa Faustina


ORACION PARA SER MISERICORDIOSO

Deseo transformarme en tu misericordia y ser un vivo reflejo de ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón y mi alma al prójimo.  

Ayúdame Señor, a que mis ojos sean misericordiosos para que yo jamás sospeche o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle.  

Ayúdame Señor, a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.  

Ayúdame Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás critique a mi prójimo sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos.  

Ayúdame Señor, a que mis manos  sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y penosas.  

Ayúdame Señor, a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propria fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.   

Ayúdame Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis proprios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor, repose dentro de mí.

Jesús mío, transfórmame en Tí, porque tú lo puedes todo. (163)  


ORACION A CRISTO JESUS

Hacedme prudente en mis determinaciones.
Fuerte, con vuestra Gracia, en los peligros.
Paciente y manso en las pruebas y sufrimientos.
Humilde y agradecido, en las alegrías y prosperidades.

Señor Jesús:
Dame la pureza y limpieza de mi cuerpo.
La santificación de mi alma.
La modestia de mis sentidos.
Y una conducta edificante y llena de caridad con mis prójimos.

Cristo mío, concédeme la Gracia especial de cumplir Tu Voluntad inmediatamente,

 con alegría, con amor 

y cada vez mucho mejor. Amén.

Padre Nuestro. Avemaría y Gloria.



5Lc. 6. 29-30

38 Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente39 Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. 40 Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; 41 y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él. 42 Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado.










ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN

 Señor Jesús, que me conozca a mi 
y que te conozca a Ti,
Que no desee otra cosa sino a Ti.
Que me odie a mí y te ame a Ti.
Y que todo lo haga siempre por Ti.
Que me humille y que te exalte a Ti.
Que no piense nada más que en Ti.
Que me mortifique, para vivir en Ti.
Y que acepte todo como venido de Ti.
Que renuncie a lo mío y te siga sólo a Ti.
Que siempre escoja seguirte a Ti.
Que huya de mí y me refugie en Ti.
Y que merezca ser protegido por Ti.
Que me tema a mí y tema ofenderte a Ti.
Que sea contado entre los elegidos por Ti.
Que desconfíe de mí
y ponga toda mi confianza en Ti.
Y que obedezca a otros por amor a Ti.
Que a nada dé importancia sino tan sólo a Ti.
Que quiera ser pobre por amor a Ti.
Mírame, para que sólo te ame a Ti.
Llámame, para que sólo te busque a Ti.
Y concédeme la gracia
de gozar para siempre de Ti. Amén.



ORACIÓN PARA IRRADIAR A CRISTO
(JOHN HENRY NEWMAN)

Amado Señor,

Ayúdame a esparcir tu fragancia donde quiera que vaya.

Inunda mi alma de espíritu y vida.

Penetra y posee todo mi ser hasta tal punto que toda mi vida solo sea una emanación de la tuya.

Brilla a través de mí, y mora en mi de tal manera que todas las almas que entren en contacto conmigo puedan sentir tu presencia en mi alma.

Haz que me miren y ya no me vean a mí sino solamente a ti, oh Señor.

Quédate conmigo y entonces comenzaré a brillar como brillas Tú; a brillar para servir de luz a los demás a través de mí.

La luz, oh Señor, irradiará toda de Ti; no de mí; serás Tu, quien ilumine a los demás a través de mí.

Permíteme pues alabarte de la manera que más te gusta, brillando para quienes me rodean.

Haz que predique sin predicar, no con palabras sino con mi ejemplo, por la fuerza contagiosa, por la influencia de lo que hago, por la evidente plenitud del amor que te tiene mi corazón. Amén.




Ante la tentación de dejarse vencer por el cansancio
  del Bto. Manuel González – Obispo
  de los Sagrarios Abandonados

¡Madre Inmaculada! ¡Qué no nos cansemos! ¡Madre nuestra! ¡Una petición! ¡Que no nos cansemos!

Si, aunque el desaliento por el poco fruto o por la ingratitud nos asalte, aunque la flaqueza nos ablande, aunque el furor del enemigo nos persiga y nos calumnie, aunque nos falten el dinero y los auxilios humano, aunque vinieran al suelo nuestras obras y tuviéramos que empezar de nuevo… ¡Madre querida!... ¡Que no nos cansemos!

Firmes, decididos, alentados, sonrientes siempre, con los ojos de la cara fijos en el prójimo y en sus necesidades, para socorrerlos, y con los ojos del alma fijos en el Corazón de Jesús que está en el Sagrario, ocupemos nuestro puesto, el que a cada uno nos ha señalado Dios.

¡Nada de volver la cara atrás!, ¡Nada de cruzarse de brazos!, ¡Nada de estériles lamentos! Mientras nos quede una gota de sangre que derramar, unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una palabra que decir, un aliento de nuestro corazón, un poco de fuerza en nuestras manos o en nuestros pies, que puedan  servir para dar gloria a Él y a Ti y para hacer un poco de bien a nuestros hermanos… ¡Madre mía, por última vez! ¡Morir antes que cansarnos!

Subpáginas (1): SANTO ROSTRO DE JESUS
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